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miércoles, 24 de junio de 2015

De monitores, mezclas y el contexto...

Hola de nuevo.
Me he topado con un interesante artículo y me ha dado por trasladar aquí tan jugosa información. Su autor es Roger Montejano, y estoy muy de acuerdo con lo que se expone: 
Tomando como punto de partida que en audio pocas veces hay soluciones únicas y mágicas para un problema y que a menudo lo que para una persona es útil para otra no lo es, en este artículo se expondrán algunas de las prácticas habituales a la hora de establecer una rutina de escucha cuando se mezcla con varios monitores.




Divide y vencerás

Que una mezcla se debe escuchar en cuantos más sitios mejor es un mantra que se repite a menudo. A fin de cuentas, mezclar una canción no es más que encontrar una serie de relaciones (frecuenciales, de nivel, etc.) para que la canción transmita su esencia de la mejor forma posible, en el mayor número de entornos distintos.

Por tanto, ¿qué mejor que probar la mezcla en muchos contextos para comprobar cómo traduce en cada uno de ellos y ajustar en consecuencia?
Con toda probabilidad, habrá que tomar decisiones de compromiso en las cuales, para que la mezcla suene un poco mejor en cierto sistema, sonará un poco “peor” en otro... El objetivo no es que suene al 100% en unos pocos sitios, sino que suene al 90% en muchos.
La consecuencia lógica de este pensamiento sería buscar un representante del altavoz “que más usa la gente”, y realizar la mezcla en él... Probablemente eso es lo que buscan todos los fabricantes, encontrar un altavoz universal, pero obviamente eso no existe.
Además, para tomar algunas decisiones "sónicas" es necesario prestar atención a detalles que los altavoces “de a pie” no son capaces de mostrar.
Por tanto, una buena solución es disponer de dos tipos de monitores distintos: los monitores de estudio principales y un segundo par que muestre el comportamiento de altavoces más “normales”.
Esto es algo que se lleva haciendo durante muchos años: combinar altavoces tipo Auratone 5C o Yamaha NS10 con los monitores principales, para comprobar regularmente cómo traduce la mezcla en cada uno de ellos y ajustar en base a eso.
De hecho, en estudios grandes es habitual encontrar varios sets de monitores, que incluyen los principales, otros de campo cercano, otros tipo NS10, una pareja de altavoces HiFi...
Para un estudio pequeño, es posible que los monitores principales sean los que en el grande se consideran de campo cercano, pero independientemente de ello, disponer de al menos una segunda escucha ayuda mucho.
¿Qué buscar en cada uno de ellos?
La respuesta a esta pregunta varía de persona en persona. Los hay que prefieren establecer los planos en los monitores principales y ajustar después en los secundarios... y al revés. Hay quien prefiere emplear sólo los principales de vez en cuando y realizar casi todo el trabajo en los secundarios, y al revés...

Lo que sí es seguro es que el uso de más de una pareja de monitores ayuda a cambiar la perspectiva y permite obtener distintas visiones sobre una misma pieza. Cómo se usen después es ya una cuestión de gustos.
Sin embargo, se puede decir que, en general, y esto quiere decir muy en general, los monitores principales suelen destacar cuando se quiere:
- Chequear detalles: la mejor respuesta en frecuencia y resolución permiten identificar posibles problemas de ruido en alta y en baja, clicks, pops, etc. Unos buenos auriculares para esto son también muy recomendables.
- Ajustar el timbre de los instrumentos y eliminar resonancias: una respuesta plana permite ecualizar cada instrumento con confianza, sabiendo que esa resonancia que se escucha no se debe a los monitores (no entramos en problemas acústicos).
- Establecer el low-end: sólo se puede controlar lo que se escucha. Para establecer una relación sólida entre el bombo y el bajo (o cualesquiera que sean los instrumentos que componen el low end del arreglo) es necesario contar con un sistema full-range.
- Evaluar la tonalidad/color general de la mezcla. De forma parecida al punto anterior, sólo con una escucha fiable se puede realizar esta delicada tarea.

Además, como estos monitores habitualmente son capaces de proporcionar un SPL más elevado, los monitores principales también suelen usarse para comprobar cómo se comporta la mezcla en niveles altos.
Por el contrario, la respuesta más pobre de unos monitores secundarios los hacen muy útiles para:
- Comprobar los graves en escuchas pequeñas: hay que asegurarse de que el bajo no desaparece cuando la mezcla se escucha a través de altavoces pequeños.
- Relaciones de nivel: a menudo es más fácil chequear la relación de nivel entre algunos instrumentos (como entra la voz y la caja, por ejemplo), en monitores que obligan a centrar nuestra atención en las frecuencias medias.
- Relaciones de ecualización: cuando hay menor detalle en alta frecuencia suele ser más fácil identificar instrumentos que compiten por el mismo rango de frecuencias. Algunos monitores como los NS10 se caracterizan por mostrar rápidamente acumulaciones en las frecuencias medias-graves.
- Balance estéreo: el menor detalle en altas a veces evidencia que un lado de la mezcla está más cargado que otro.
- Afinación: hay quien encuentra más fácil detectar y corregir problemas de afinación en escuchas pequeñas.
- Efectos: los niveles de reverbs, delays, etc. pueden parecer más altos de lo que en realidad están, cuando se emplean los altavoces con mayor resolución. Escuchando a través de los altavoces “pequeños” es posible que se eche en falta un poco más de esa reverb tan conseguida.

Otros usos

Sea cual sea la utilidad que se le dé a cada tipo de monitor, el hecho de ir cambiando de uno a otro ayuda en cuanto a que se cambia de perspectiva.

Por ejemplo, realizar pausas frecuentes es esencial para mantener el norte durante sesiones de mezcla largas, pero si no es posible descansar debido a un deadline estricto, cambiar a los monitores pequeños durante un rato hará que tus oídos descansen (siempre y cuando no estén a todo trapo).
Prueba a dar una escucha de arriba a abajo al tema. Probablemente ajustes algunas relaciones de nivel y alguna cosa más... Puedes tomarte el trabajo sobre estos monitores como una especie de descanso, y cuando vuelvas a los monitores grandes tendrás una visión renovada sobre la mezcla.
De hecho, ir cambiando de vez en cuando entre las dos parejas ayuda a tener una visión más global y, a menudo, cuando se tienen dudas sobre una determinada cuestión, pasar a los otros monitores ayuda a resolverlas.
Hay quien gusta de realizar los pases de automatización sobre los monitores pequeños, ya que eso les obliga a realizar automatizaciones más extremas (más pronunciadas, con mayor cambio). Quizá en los grandes no hubieran “llegado tan lejos” debido al mayor detalle, pero una vez escuchado el resultado en los full-range resulta que no está nada mal...
Incluso hay quien emplea los monitores pequeños casi como principales. Hace un tiempo, y al hilo de la mezcla del disco de Coldplay "Viva la vida", el conocido ingeniero Michael Brauer hablaba sobre cómo la mayor parte de su trabajo de mezcla lo realiza escuchando a través de un radiocasete (boom-box) Sony, situado a su espalda.
Obviamente, esto no es aconsejable para todo el mundo, sólo se puede hacer una vez se tienen dominados muchos otros aspectos de la mezcla, pero da una idea de lo que se quiere ilustrar.
Mono, Referencias

De hecho, debido a la poca distancia entre los dos altavoces de su boombox, Michael Brauer comentaba que prácticamente escucha en mono.

Probablemente, ya sabes que aún en estos días de sonido estéreo, 5.1, 7.1 y otras configuraciones más, las mezclas hay que chequearlas en mono para asegurar la compatibilidad y evitar sorpresas inesperadas.
Pero escuchar en mono también obliga a trabajar más la ecualización y los planos. Que todos los instrumentos se distingan bien en mono no es tarea fácil; de hecho hay muchos ingenieros que comienzan sus mezclas con un único altavoz y, una vez están contentos con el resultado, abren a estéreo.
Nótese el punto “un sólo altavoz”, no dos altavoces reproduciendo lo mismo. Si quieres comprobar tu mezcla en mono, es mejor ajustar el panorama del máster fader al centro y apagar uno de los altavoces, o bien balancear todo a uno de los canales (L o R). (Según cómo gestione el panorama tu programa de edición/mezcla, esto puede variar, chequéalo en el manual).
Otro punto que ayuda a la hora de mezclar es contar con buen material de referencia. Estas referencias no tienen por qué ser para comprobar toda la mezcla, también se pueden escuchar temas en los que te gusta particularmente el sonido del bombo, las guitarras, el bajo, etc.
Y de hecho, no sólo puedes tener referencias para fijarte en cosas buenas, también puedes ponerte cierta canción porque en ella la voz para ti está demasiado brillante y quieres comprobar si has alcanzado ya ese punto...
Lógicamente, la elección de los temas deberá estar en consonancia con el material que se va a mezclar, ya que elementos como el tipo de música, instrumentación, tempo, etc. implican distintos tipos de mezcla.
Construir un buen CD de referencia (o en los tiempos que corren, una buena carpeta llena de temas) es algo que se hace poco a poco, y que evoluciona con el tiempo. Algunas canciones irán cediendo su lugar a otras, en función de tus gustos, las tendencias, etc.

Y entonces, ¿qué monitores compro como pareja secundaria? 
Eso dependerá de los monitores que tengas como principales. Hay quien emplea como secundarios los que otros usan como principales...
Si nos fijamos en los monitores que “tradicionalmente” se han empleado como apoyo, Yamaha lanzó hace unos años la familia HS como sucesores de las NS10. La línea cuenta con monitores de 5 y 8 pulgadas, que recrean el look (y en principio también el comportamiento) de las míticas escuchas de los ochenta.
Sin embargo, es posible que gastar unos 300/500 euros en unas escuchas secundarias sea demasiado para ti...
No hay excusa, compra unos altavoces (máximo 10 euros) y prueba a emplearlos como complemento en tu próxima mezcla. Si no tienes un controlador de altavoces que te permita cambiar entre un juego de monitores y otro, siempre puedes conectarlos empleando la salida de cascos...
Seguro que el cambio en tu forma de trabajo bien merece la inversión.
Tomado de ISP Música


Espero que os sirva de algo.
A mí me resulta muy interesante y voy a ponerlo en práctica teniendo como escuchas principales mis KRK Rokit RP6 G2, y alternando con mis auriculares chungos, mis altavoces de ordenador (Cambridge Soundworks) y mi preciada (y antigua) minicadena Pioneer.

¡Hasta pronto!

domingo, 20 de abril de 2014

Tu propio Reflection Filter... arte-sano

Hola de nuevo!
Sí, llevo un tiempo desconectado, pero bueno, dedicándome a cosas que pueden tener su trascendencia por aquí...
De hecho, una de las cosas a las que me he dedicado ha sido a construir este invento que  os presento por aquí... El ¡¡¡Reflexion Filter!!! (me acabo de imaginar la voz de Joaquín Reyes diciéndolo, jajaja). 

Vamos por partes:

¿Qué es el Reflexion Filter?
El Reflexion Filter es básicamente un dispositivo portátil para la grabación de fuentes de sonido en vivo, con la capacidad de reducir el ruido ambiente.
Se trata de una pared de material compuesto que se sitúa detrás de cualquier micrófono con la posibilidad de adoptar una posición variable.
La función principal es la de ayudar a obtener una grabación vocal o de un instrumento "seca"
Es especialmente útil en los lugares o estudios sin tratamiento acústico adecuado, pero también se puede utilizar para grabaciones en salas de control donde el artista también tiene que estar pendiente de realizar la grabación o en estudios de ensayo, para reducir el ruido ambiental.

¿Cómo funciona?
Las diversas capas absorben y difunden las ondas sonoras al golpear sobre ellas, por lo que cada vez pasa menos energía acústica desde la fuente sonora original al ir penetrando el sonido a través de cada capa. Esto reduce la cantidad de energía que parte desde la fuente sonora y vuelve reflejada hasta el micrófono así como también reduce el ruido ambiente.

El Reflexion Filter también ayuda a prevenir que cualquier sonido reflejado alcance la parte posterior y los lados del micrófono. Su forma y tamaño ayudan a maximizar la absorción, evitando que el patrón polar del micrófono se vea afectado.

En resumen: es una pieza que permite grabar voces, guitarras, etc, con un sonido "seco", sin necesidad de tener una habitación tratada acústicamente. Es portátil y funciona



Cómo construir un Reflexion Filter Estilo Compae.

1. Material absorbente: 

En primer lugar me acerqué a la tienda Bricodepot, donde podría encontrar la base, y para esto, se aconseja:
  •   Aglomerado de poliuretano: de precio 17 € y medidas 2m x 1m y 4 cm de espesor.
  •   Lana de roca: de precio 4 € y dimensiones 1,2m x 0,6m y 4 cm de espesor.


En cuanto a densidad, no recuerdo, pero es bastante mayor la del aglomerado de poliuretano, así que es un material más óptimo, aunque más caro, claro.

  • Espuma de 1 cm: tenía un retal por ahí perdido, así que pensé en usarlo.


  • Espuma Piramidal: también la encontré en Bricodepot por 13 € dos paneles de 105 cm x 50 cm, y 3 cm de espesor.


  •  Alfombra de pared: de la que suelen vender en tiendas de marroquíes y de medidas 120cm x 80cm, para la parte trasera. Precio aproximado de 3 €. 

  

2. Estructura: 

Lo siguiente era saber qué usar para darle una estructura sólida y poder doblarlo en forma curva. Entre las opciones, manejaba 2 alternativas:

  •  Placa de material perforado: las encontré en Bricodepot también por unos 20 € de tamaño 50cm x 50cm, si no recuerdo mal

 
  •  Malla metálica: de 6 mm, 3 € de tamaño 130cm x 70cm.


La elección estuvo clara. Opté por la malla.

  • Hierros corrugados de ferralla: para que la malla mantuviese la estructura. Tuve suerte, pues me los dieron. De todas formas, 2 hierros de 1m no costaría prácticamente nada.




  •  Hierros planos soldados en forma de T: 2 hierros, para mantener la estructura y poder enroscar en un pie de micro o altavoz. Volví a tener suerte y me los dieron…



3. Otros Materiales

Compré hilo de albañil y una aguja inmensa:
  •   Hilo de albañil: 1,7 €

  •   Aguja hiper grande (para coser toldos, 15 cm): 1,5 €



4. La Construcción

Me puse manos a la obra. Corté las esquinas de la malla para poder luego doblarla de manera que envolviera al material acústico, teniendo en cuenta el grosor del material (40mm) para luego meterlo dentro y poder rodearlo.

Le introduje los dos hierros corrugados en la parte superior y la inferior, para poder doblar la estructura formada con la malla.

Y así es como comencé a unir partes. Cosí en primer lugar la alfombra a la estructura
                       
                           


Y quedó así:



Y volví a coser la espuma amarilla. 


Pero a la hora de incorporar la espuma acústica, no quedaba bien pegada a la espuma amarilla de 1 cm, así que lo descosí (con todo mi dolor) y envolví en una tela negra ambos tipos de espuma cosidos, aunque esta vez a máquina (gracias a una amiga que trabaja en un taller).



En ese momento fue cuando soldé los dos hierros en forma de T para dar a la estructura solidez y poder enroscarla. 

Y de nuevo a coser… hasta que alcanzó este aspecto:




5. Cómo quedó

Y a la hora de utilizarlo... éste es su aspecto definitivo (lo sé, mi forma de coser es estupenda y fina... pero hay que reconocer que el hilo tiene su aquel):



6. En resumen, se trata de un Reflection Filter Estilo Compae, formado por las siguientes capas y materiales:     
  1.        Alfombra de pared (parte trasera): 3 €
  2.       Malla: 3 €
  3.        Lana de Roca: 4 €
  4.        Espuma amarilla: 1 €?
  5.        Espuma piramidal: 7 € (precio de un panel)
  6.        Hierros: 5 € (como mucho), por poner un precio…

Y otros materiales empleados:
  •         Aguja: 1,5 € (ya la tengo para siempre, jeje)
  •        Hilo: 1,7 € (queda para otros menesteres)

Así que, haciendo cálculos, por unos 20 € puedes construirte un Reflection Filter Estilo Compae que hace el apaño perfectamente. Por supuesto, puedes introducir variaciones, añadir o quitar capas materiales… pero no cuesta el mismo dinero que el que hayas podido ver en alguna tienda de sonido…

Mira vídeos, materiales y decide por ti mismo.

Espero que te sirva esto que te cuento.
Saludos!!

domingo, 15 de noviembre de 2009

¿Grabamos un rap?

Trasteando en la red, encuentro algunos vídeos que pueden servir, de forma somera e intuitiva, para realizar el tratamiento de voz en una canción de Rap mediante el uso de Cool Edit Pro 2.

Ejemplo 1:


Ejemplo 2:



Ejemplo 3:


Ejemplo 4 (En español), usando un plug-in que no se encuentra en el progama:



martes, 25 de marzo de 2008

Grabación, Mezcla y Masterización con Adobe Audition 2.0

Puedes empezar a probar con este programa, que cuenta con ventaja respecto al anterior en cuanto a plugins VST o DirectX, que son elementos, propios o acoplados, capaces de ser ejecutados por el programa, y que permiten obtener mejor calidad de sonido o aplicar determinados efectos, etc

1. Graba


2. Mezcla


3. Masteriza

Grabación, mezcla y masterización con Cool Edit Pro 2 (Adobe Audition 1)

Ya sabemos qué se debe hacer para sonar bien, ahora pasemos a la práctica con los programas introducidos:

Parte 1


Parte 2



Parte 3